Durante varios días, el Arzobispo de Tucumán recorrió capillas de distintos barrios y localidades de la ciudad, compartiendo momentos de fe con las comunidades y despidiéndose con una emotiva celebración eucarística.

Famaillá vivió días de profunda espiritualidad con la visita pastoral del Arzobispo de Tucumán, Monseñor Carlos Sánchez, quien desde el pasado viernes recorrió numerosas capillas de la ciudad, llevando un mensaje de esperanza, cercanía y acompañamiento a las comunidades parroquiales. La visita culminó con una multitudinaria misa en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen.
En el marco de su visita pastoral, Monseñor Carlos Sánchez visitó la Capilla de Laureles Sur, la Capilla de Casa Rosada, la Capilla Jesús de la Divina Misericordia del Barrio Alem, la Capilla Santa Rosa de Lima de Laureles Norte, la Capilla Nuestra Señora del Valle del Barrio Oeste, la Capilla San Isidro Labrador de Agua Blanca, la capilla de la patrona del Barrio Santa Rosa de Lima, la Capilla San Roque del Barrio San Martín, la Capilla Virgen Desatanudos del Barrio El Portal y la Capilla Virgen del Rosario de San Nicolás, donde fue recibido con gran afecto por los fieles de cada comunidad.


En cada encuentro, el Arzobispo compartió momentos de oración, diálogo y reflexión, fortaleciendo el vínculo entre la Iglesia y los vecinos, quienes participaron con entusiasmo de las distintas actividades programadas.
La visita pastoral concluyó con una misa multitudinaria en la Parroquia Nuestra Señora del Carmen, donde Monseñor Carlos Sánchez se despidió de la comunidad de Famaillá. Durante la celebración, expresó su alegría por haber podido compartir estos días junto a los fieles y manifestó que, por compromisos previamente asumidos, no podrá acompañar a la comunidad el próximo 16 de julio, fecha en la que se celebrará la Fiesta Patronal en honor a Nuestra Señora del Carmen.
No obstante, destacó que deseaba estar presente en Famaillá para participar de la tradicional bajada de la imagen desde el camarín, uno de los momentos más significativos de las celebraciones patronales, renovando así su cercanía y afecto hacia la comunidad famaillense.
La visita pastoral dejó un profundo mensaje de fe, unidad y esperanza, fortaleciendo el compromiso de las comunidades religiosas y reafirmando el valor de caminar juntos en la construcción de una Iglesia cercana a todos.
















